10º Aniversario de Autentia ( actualizado )

0
3153

 

Cuando se organizan eventos de este tipo, unas de las grandes incertidumbres es la respuesta que se obtendrá de las personas convocadas ya que, a menudo, las agendas profesionales y familiares están bastante ajustadas. Pero tengo que decir que me sorprendí gratamente cuando para este evento hemos tenido un nivel de aceptación de casi el 100% de los empleados, sin publicidad, sin un programa concreto, al primer aviso,… Eso claramente es un indicador de la satisfacción de los empleados con la empresa, de su implicación con ella, del buen ambiente que se respira tanto dentro como fuera del horario laboral.

Este evento no podía ser solo para empleados, era importante que también fuera un día familiar, ya que son nuestras familias las que comparten nuestro día a día y quienes a veces sufren la adicción que tenemos a nuestro trabajo. Y así fue.

El comienzo del evento estaba previsto a las 11 de la mañana en la sierra de Madrid, en Becerril de la Sierra, lugar al que cada cual pudo acceder como más gustase, de manera particular o mediante el autobús que la empresa contrató para el evento.

Pack personalizado para cada familia (los solteros también tienen pack, por supuesto), una bolsa con los nombres de todos los miembros y que contenía: 1 gorra para cada uno, bolas antiestress, el último tebeo de Autentia, chapas con los nombres de los niños, … y el regalo estrella un nuevo juego de cartas basado en BANG, llamado BUG, pero ademas… ¡¡¡¡cada empleado tenemos nuestro propio personaje y rol dentro del juego!!!!

Para la jornada estaban previstas distintas actividades para mayores, para pequeños y para que todos juntos disfrutáramos. Mientras los mayores nos saludábamos los pequeños ya miraban de reojo las distintas atracciones hinchables, en las que pudieron aplicar sus energías. Los mayores comenzaron apostando fuerte la mañana. Se dividieron en dos grupos para jugar al intrépido juego de paintball. Después de 2 largas horas de diversión, los aguerridos jugadores fueron saliendo completamente empapados en sudor, ya que el día estaba soleado y el ardor guerrero los hizo entregarse en el “campo de batalla”, y empezaron a observar las “heridas” de guerra, ya que el paintball es lo que tiene, y es que esas bolas de pintura no van precisamente despacio y los cardenales son fáciles de conseguir cual medallas de combate. Pocos fueron los previsores que trajeron ropa de recambio, y como anécdota se decidió rápidamente adquirir unas camisetas para evitar un resfriado de verano.

Mientras que una parte de los mayores jugaban al paintball, los niños disfrutaban al aire libre saltando, corriendo y jugando, bajo la vigilancia de las pacientes monitoras, con los hinchables, tiro con arco, escalada y con juguetes de toda la vida que trajo el director de la empresa en dos grandes bolsas.

Hay quienes decidimos optar por la tertulia y el aperitivo, y reservar las energías para el paintball diario 🙂

Antes de la comida realizamos un par de juegos de destreza e inteligencia, esta vez pequeños y grandes juntos, donde cada uno en muy pocos minutos asumió un roll, de forma innata y, una vez más, demostramos que somos un gran equipo. Mención especial para nuestra intrépida Cristina Fernandez que, tras deslizarse por una cuerda en uno de los ejercicios, esta le produjo unas rozaduras en la parte trasera de los tobillos.

Al frescor de la jaima disfrutamos de la comida, productos típicos de barbacoa y unas paellas, de las que primero disfrutaron los niños y luego lo hicimos los adultos. Los niños pudieron disfrutar en su sobremesa de la presencia de un mago y payaso, que les hizo toda clase de trucos y juegos.

Los mayores tiramos de máquina del tiempo para repasar estos primeros diez años de la empresa. Una presentación con aquellas fotos que pudimos recopilar amenizaron la sobremesa y nos hicieron recordar todos los buenos momentos vividos. También mediante la palabra, la directiva repasó pasado, presente y futuro de la empresa, a modo de arenga alentándonos a todos, ellos los primeros, a seguir mejorando, a seguir creciendo y a seguir disfrutando como hasta la fecha lo hacemos de nuestro trabajo bien hecho.

Podéis ver la versión móvil aquí

También de forma simbólica hicimos entrega de unos trofeos por las diferentes habilidades demostradas en el juego, tanto para mayores como para niños, el jurado se compuso de los monitores que tan de cerca nos siguieron en nuestro día.

Después de que todos los que quisimos dedicar unas palabras lo hicimos, pudimos refrescar nuestras gargantas en el bar improvisado y unos cuantos no pudieron resistir las ganas de probar el nuevo juego BUG.

En mi humilde opinión fue un día agradable, por la climatología, por la compañía, por la ubicación,…, donde hubo tiempo para muchas cosas y que, espero, podamos repetir de manera habitual.

Enlaces de interes:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here