Mi primera experiencia en Agile Asturias con un workshop para Product Owners de David Fernández

En Semana Santa me estrené en un Meetup… de Asturias, ¡que ya tocaba pisar uno en la tierrina! Así que avisé al majérrimo Toño de la Torre y fuimos juntos al taller de Agile Asturias de Herramientas para Product Owners que por David Fernández ofrecía en Gijón.

A decir verdad tampoco es que fuésemos a la aventura, David Fernández ya cuenta con una amplia experiencia refrendada en su trayectoria como ponente en las conferencias más importantes del país con las nuevas metodologías ágiles de trabajo como tema protagonista.

Este taller de dos horas de duración estaba pensado para ayudar a los Product Owners a conceptualizar sus productos teniendo en cuenta tanto las peticiones de cliente así como las capacidades del equipo que ha de desarrollarlo. Para ello, David utilizó diversas herramientas como Lean Canvas, Elevator Pitch, Risks’ map, Stakeholders’ map, Tradeoffs y finalmente culminó su sesión con un Roadmap del producto. Tras una breve presentación en la que definió temas básicos para el correcto seguimiento del taller, David estructuró a los 25 asistentes en cuatro grupos de trabajo conjunto.

En mi grupo propuse el desarrollo de un servicio de formación que no estaba basado en un SaaS, lo cual trastocaba a ratos los planes de algunos managers o desarrolladores que componían junto a mí el equipo. La forma en la que el instructor había planteado el taller implicaba que conversásemos y nos pusiésemos de acuerdo en cuanto a qué priorizar de la pila de producto teniendo en cuenta las peticiones de unos y restricciones de otros. Una vez llegado a un acuerdo plasmaríamos en post-its nuestras ideas y tras pasar por siete paneles conseguíamos un producto 100% definido. Un par de horitas muy bien aprovechadas en las que afianzar o aprender conceptos de diseño y gestión de producto.

Como siempre digo en este tipo de eventos, el aprendizaje adquirido en el taller de David Fernández sólo representó la mitad de lo que supone asistir a un Meetup, la otra mitad de estas reuniones consiste en las conversaciones que se producen una vez termina la parte más técnica, eso que llaman networking. Es en esos ratos en los que se conocen a otros profesionales del sector que quizá compartan problemas, herramientas técnicas o incluso peticiones análogas de clientes y que suponen lo que para mí son los rasgos que hacen de la Comunidad tecnológica la más puntera de España; el apoyo, la compartición y aprendizaje constante de conocimientos. La independencia que confiere el acceso libre a recursos y consejos que comparte la Comunidad de manera altruista.

Las últimas palabras de este texto quiero dedicarlas a las personas que invierten muchas horas de forma desinteresada en trabajar en provincias para formar Comunidades, donde todo sucede a una velocidad distinta de ciudades como Madrid o Barcelona. Toño, María, Aurora, David… gracias. Vuestra labor es muy importante, ¡seguid así!