Comentando el libro La Vaca Púrpura de Seth Godin

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Hace unos días recibí en la oficina tres libros de Seth Godin regalo de Carlos Blé y es buena época para leerlos en la piscina.
Voy a comentar aquellas cosas que me han llamado la atención porque aunque en principio, cuando lo empiezas a leer, da la sensación de ser un libro anticuado (2002), siempre hay ideas atemporales.

Este libro se lee bien porque expone una idea en un par de hojas y da poca pereza leerlo a trozos.

Para introducir la vaca púrpura o productos/servicios que destacan pone el ejemplo de pasear por la campiña y ver vacas. Al principio sorprende a alguien de ciudad. Posteriormente se vuelve aburrido y monótono. Pero si de repente ves una vaca púrpura de nuevo se vuelve a captar la atención. El lema del libro es diferenciarte para transformar tu negocio.
Copio literalmente algunos párrafos interesantes (obviamente tienen su contexto en el libro) en los que tengo que pensar un poco más.
Habla de la diferencia entre la época de la televisión vs. post-televisión:
  • Productos estándar vs. productos extraordinarios.
  • Anuncios dirigidos a todos vs. anuncios dirigidos al «primer adoptante».
  • Miedo a fracasar vs. miedo al miedo.
  • Ciclos largos vs. ciclos cortos.
  • Cambios pequeños vs. cambios grandes.
La forma de llegar al público es dirigirse a un nicho en lugar de a un mercado amplio. Los primeros adoptantes en este nicho comercial tienen una mayor disposición para escuchar lo que usted tiene que decir, es más probable que los transmisores en este nicho hablen de su producto, lo que es mejor, el mercado es bastante pequeño como para que unos pocos transmisores lo difundan hasta la masa concreta que necesita para crear un ideavirus.

Es inútil hacer publicidad dirigida a nadie (que no sean transmisores interesados e influyentes).

Elabore una lista de competidores que no traten de serlo todo para todos ¿Le están superando? Si pudiera elegir un nicho de mercado como objetivo (para dominarlo), ¿cuál sería?
Normalmente respondemos a nuestra aversión por las críticas escondiéndonos, evitando los comentarios negativos y con ello (irónicamente) garantizamos nuestro fracaso. Si la única forma de abrirse paso es ser extraordinario y la única manera de evitar las críticas es ser aburrido y estar seguro, la lección es obvia. O no.

La gente que evita hacer una carrera extraordinaria jamás llegará a ser líder. Decide trabajar para una empresa y funcionar de forma intencionada como un zángano anónimo, quedándose atrás para evitar el riesgo y las críticas.

Si graba un álbum súper ventas o escribe un best seller rompedor, el dinero, el prestigio, el poder y la satisfacción consecuentes son inigualables. A cambio de correr el riesgo -del fracaso, del ridículo o de los sueños no cumplidos -, el creador de la Vaca obtiene una gran recompensa cuando acierta. Lo mejor de todo es que los beneficios tienen una vida media. No hay que ser extraordinario todo el tiempo para disfrutar de la ventaja. Starbucks era extraordinario hace años. Ahora es aburrido.

Si uno puede aparecer en una parodia, significa que tiene algo único, algo que se presta a hacer broma. La mayoría de las empresas tienen tanto miedo a ofender a alguien o de parecer ridículas que evitan cualquier experimento en este sentido.
¿Qué pasaría si durante una o dos temporadas en lugar de lanzar nuevos productos reintrodujera algún clásico? ¿Qué sorprendente novedad podría ofrecer la primera temporada que regresase (con los ingenieros descansados)?

La torre inclinada de Pisa recibe millones de visitas cada año. Es, tal y como la anuncian, una torre inclinada. ¿Tiene un eslogan, una afirmación de posición o un alarde extraordinario que sea cierto? ¿Es consistente? ¿Vale la pena transmitirlo?

En casi todos los mercados, el puesto aburrido ya está ocupado. El producto diseñado para gustar a la mayor cantidad de público posible ya existe y desplazarlo es muy difícil. El verdadero crecimiento llega con productos que molestan, ofenden, no gustan, son demasiado caros o demasiado baratos, demasiado complicados, demasiado simples… demasiado algo (para algunas personas, para otros son perfectos).

Una vez cruzada la línea entre lo extraordinario y lo provechoso, que otro equipo le saque partido. Convierta sus productos en servicios y sus servicios en productos, que florezcan mil variantes.

Cuando Comedy Central puso a prueba South Park ante un focus group, batió un récord: recibió 1,5 puntos sobre 10 entre las mujeres. Tres mujeres del grupo lloraron, de lo poco que les había gustado. ¿Aterrador? Cierto. ¿Extraño? Para algunos. Pero el grupo que importaba (adolescentes y aquellos que actuaban como si lo fueran) difundieron el mensaje y la serie fue un éxito.
¿Por qué los ejecutivos de la industria del cine cruzan medio mundo en avión para asistir al festival de Cine de Cannes? Aunque las fiestas siempre son divertidas, no justifican la molestia y los gastos de viaje. La razón es simple: los ejecutivos saben que allí va a ocurrir algo extraordinario.

Vaya un paso más allá, o dos, identifique a un competidor que se considere siempre al límite y supérelo. Cualquier cosa que ellos hagan, hágalo usted más. Mejor y más seguro, haga lo contrario que ellos. Encuentre cosas que no se hacen en su industria y hágalo.

Bueno, aquí lo dejo. La última idea a destacar es la palabra otaku, que describe algo que es más que un hobby pero menos que una obsesión. Algo provoca un deseo irrefrenable de cruzar toda la ciudad para probar algo nuevo.

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