Ventajas e inconvenientes de emprender

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Hay decenas de libros sobre empresa, masters, consultores especializados y coachers que puede aportar una inmensa cantidad de conocimiento sobre creación de empresas. Yo solo voy a plantearos algunas claves que, a día de hoy, creo que son importantes.

Lo primero convéncete de que es una buena idea arrancar tu negocio y no un refugio temporal: o apuestas en serio o se mueren (ver articulo anterior: Emprender ¿Huida cómoda para nuestro ego?). Mi socio Jose María Toribio (@jtoribiov) me decía, él que viene de familia de empresarios, que si montabamos una empresa vería como nunca querría volver a trabajar para otro. A día de hoy, le voy a dar la razón aunque hay un antiguo dicho que dice: nunca digas de este agua no beberé .. sobre todo por necesidad más que por deseo.

Pero desde luego, mirando con retrospectiva es el mejor paso que he dado en mi vida. Tengo para vosotros una noticia mala y una buena. Más bien unas cuantas.

Empiezo por las malas:
• Al ser tú tu propio empleador, tienes que ser disciplinado: ya nadie te dice lo que debes hacer por lo que tienes que vigilarte tú a ti mismo y hacerte trampas.
• No le puedes echar la culpa a nadie porque te vaya mal. Ni siquiera al entorno económico o crisis. Si otra empresa en el sector sobrevive y tú no, evidentemente es que eres menos hábil.
No descansarás nunca, porque un empresario lo es las 24 horas del día. Esto es como ser padre, si se te pone un niño malo no le puedes decir que lo haga solo de 8 a 17.
• Siempre tendrás la sensación de que puedes hacer más de lo que haces: mejor la técnica o calidad de tu producto/servicio, asistir a más eventos, conocer a más gentes, hacer mejor marketing, estudiar de disciplinas en las que estás flojo, etc.
• Cuando vendes cualquier cosa, dependes de la voluntad de otro por comprarla. Además, siempre hay miles de concurrentes al mismo cliente. No sabes nunca como te va a ir mañana. El nivel de ansiedad, en periodos de incertidumbre, son duros y tienes que recordarte esta frase: una empresa está siempre a 6 meses de la quiebra.
• Ya no puedes pensar que si algo va mal, el dueño de la empresa en la que trabajas tiene un pasivo contigo: tu indemnización.

Ahora las cosas buenas:
Tu trabajo deja de ser monótono. Pasas de hacer solo una tarea a tener que elegir entre miles. Algunas de ellas descubriras cada día que tendrías que haberlas hecho desde hacia meses o años.
Tu visión y valor cada vez es mayor. Ya te vaya bien el negocio o mal, la experiencia será muy valiosa para la siguiente aventura o para cualquier empleador. Serás mejor empleado y más consciente de todo.
Dejarás de ver las cosas blancas o negras y notarás muchos más matices incluso de cosas que antes dabas por univelsalmente ciertas.
• Conocerás a socios, competidores, empleados, clientes, proveedores. Tu universo de relaciones y contactos crecerá significativamente. Le darás valor a su desarrollo.
Estarás al día sin gran esfuerzo ya que las propias ofertas y demandas de tus clientes y proveedores te informarán del estado del arte.
• Si las cosas van medio bien, te harás con un patrimonio y/o acceso a bienes que un empleado de una empresa habitualmente no puede alcanzar. Probablemente el dueño de una empresa con 10 pintores tenga un nivel de vida superior a un ejecutivo en casi cualquier multinacional. Con una ventaja adicional, que es dueño de su tiempo y no tiene que estar de 9 a 21 en un edificio de oficinas para que «vean su alto nivel de compromiso».
Podrás ser dueño de tu tiempo. No os podeis imaginar lo feliz que te puede hacer pasear por la calle a las 11 de la mañana sabiendo que no tienes que dar explicaciones a nadie. Probablemente luego estés trabajando a las 11 de la noche o 3 de la madrugada pero tu defines tu camino.

Hay veces que emprender no es una elección personal. Te has quedado sin trabajo y el auto-empleo es una nueva y única posibilidad de comenzar.

De hecho, incluso indistintamente si lo has buscado voluntariamente o lo has encontrado como única salida, a casi todo el emprendedor primerizo que le he preguntado me ha confesado que en los primeros meses/años siempre les ha quedado el gusanillo de esperar a que apareciera una oferta de empleo tentadora y pasar de nuevo a un nivel de seguridad más alto, ¡es normal!.

A los empresarios con más tiempo y a los que montan ya su segunda o tercera empresa, esto ya suele ser distinto. Casi todos volverían a intentar una nueva aventura aprovechando el conocimiento de la anterior.

De todas las ventajas enumeradas anteriormente sobre todo las que más valoran es el grado de libertad y no el económico como en un principio se podría pensar. Sería una buena idea hacer un estudio formal sobre este tema.

Leyendo a Eduard Punset hacía una reflexión muy interesante sobre un experimento con unos ratones que recuerdo como (es posible que no sea muy preciso):
• Había dos ratones en estancias contiguas.
• Se encendía una luz que parpadeaba cada vez más deprisa y, cuando llegaba a un punto, les daba una descarga a los dos.
• Un ratón tenía la capacidad de parar la descarga y el otro no.
• El ratón que tenía una palanca sobrevivía mucho tiempo. Aquel que no la tenía sufría un trágico final ya que el estrés acababa con él.

Proponía que buscases trabajos donde tuvieras algún tipo de palanca. Teniendo tu empresa, tienes palanca, tienes muchas variables sobre las que actuar que no tiene el asalariado.

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