Comentando: Esta no es mi empresa: El desapego de los profesionales del siglo XXI de Ignacio Muro Benayas.

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El título es desde luego sugerente. ¿No os da la sensación que es una realidad en nuestro contexto? (por lo menos yo creo que si lo ha sido en el mío).

Puedo decir que es el libro MÁS COMPLETO y RECOMENDABLE que he leído hasta ahora sobra el mundo laboral. No me imaginaba cuando lo compré que describiera tan bien la situación actual del mercado laboral. Este libro lo considero como una lectura obligada para el que quiera tener una visión desde distintas perspectivas de las realidades de las que somos partícipes.

Resumirlo es complejo porque tiene mucha información interesante y tengo marcadas casi todas las hojas pero…. suelto algunas cosas (y recuerdo que desde mi comprensión e interpretación que no tiene porqué ser la descripción que ha hecho el autor o el escritor del prólogo: Ramón Jauregui):

Ya en el prologo nos introduce en algunos temas (que decoro con textos de otras partes)

– Aparece una expresión muy de moda: Desarrollo sostenible. Parece mucha gente solo piensa en hoy y no en el mañana. Conscientes de lo limitado de los recursos, intentan apoderarse de ellos sin piedad y lo antes posible.

– Se comenta la existencia de ciudadanos de primera (manejan conocimiento) y trabajadores de segunda y tercera (manejan labores simples y/o las manos). El progreso tecnológico provoca simplificación. Lo simple requiere trabajadores menos cualificados pero a su vez, requiere también mayores expertos para un mayor progreso. Se crean extremos. La vision neoliberal impulsa la creación de élites. El valor del trabajo simple es cada vez mayor pero su precio es menor. Me quedo con esta frase: «Solo el necio confunde valor y precio»

– Describe la socialización del riesgo de las empresas: Los beneficios son para el empresario pero, cuando las cosas van mal, los gobiernos inyectan subvenciones o financian despidos (pre-jubilaciones). Incluso se puja por atraer a las grandes multinacionales con unas condiciones que no se dan a las empresas locales.

– También es cierto que en un mundo más globalizado, el poder cada vez está más concentrado en unos pocos.

Y el libro trata sobre siete conceptos: desapego, libertad, mercado, riesgo, conocimiento, autonomía y poder y apunta decenas de temas interesantes.

Sin ser un experto en demografía se percibe que la escasez de trabajadores jóvenes (solo hay que ver las notas de corte en universidades) y la abundancia de mayores (nos hacemos viejos y no queremos tener muchos niños) va a cambiar en pocos años la perspectiva del trabajo.

Destaca una realidad como un puño: En un mercado (como el de las nuevas tecnologías) donde el conocimiento cambia tan deprisa ¿puede percibirse que un profesional con 3 años de experiencia sea más valioso y barato para una empresa que uno con 15 años de experiencia?. Mejor dicho, una primera conclusión podría ser que el de 3 años tenga más ganas, más cercanía a las tecnologías de moda (conocimientos recientes), menos compromisos (familiares y sociales) y menos decepciones sobre sus espaldas y, ganando menos, saque el trabajo adelante (incluso con sobre horas no remuneradas explotando la energía de sus primeros años).

Sin darnos cuenta, estamos educados en un ambiente de sobre-estimulación con ciclos muy cortos de éxito: recompensa que propician esta explotación. Hago bien un examen y me dan una buena nota. Escribo 5 lineas de código y si compila me siento feliz.

Además, el talento particular se puede externalizar. Me ha encantado las expresión «pasando del barroquismo al minimalista» Es más, las grandes empresas tienen contratadas a decenas de empresas más pequeñas para disolver el riesgo e incluso financiarse. Buscan fuera eficacia en partidas donde ellos no las han encontrado forzando incluso a que parte de sus plantillas rechazadas las ejecuten.

Apretando un poquito más, se podría empezar a bajar la edad de contratación de profesionales, la cuantificación del personal (sino veréis como al personal de Formación Profesional se lo van a rifar en las empresas) y por tanto su salario para tratar de optimizar los beneficios.
Con ello, posiblemente el precio del producto baje y la calidad también pero ¿que es eso en un mercado donde solo prima el precio a corto plazo? Hay que mirarlo por el lado positivo: las necesidades formativas en la empresa serán cada vez mayores.

Otro proceso paralelo será la externalización a países en desarrollo de actividades productivas (ya lo estamos viendo con las factorías de software) buscando menores precios o mejoras fiscales. Será incluso fácil porque años antes se habrá producido el éxodo de los profesionales intelectuales a los países ricos (descapitalizándo al más débil de las inversiones en formación), lo que favorecerá el puente. De todos modos, cuando estos países espabilen … estarán en la misma situación y serán sustituidos por otros más al sur.
Ahora, sucederá que el personal con más de 8/10 años de experiencia (incluso con menos de 35 años) estará sobre-cualificado para las demandas del mercado. Los trabajadores mayores son más escépticos con los cambios propuestos por las empresas: «son más molestos y menos maleables». Están «cargados de pasado» Les caracterizará una «ironía distante». Empiezan a cuestionar la propiedad de su conocimiento y lo empiezan a ocultar siendo consciente de que cuando la organización los interioriza, dejan de poseer valor individual. Los lazos en la organización se vuelven más débiles y la cordialidad sustituye a la lealtad y confianza.

Muchos profesionales se verán forzados al auto-empleo que llevará incluso a la auto-explotación (sobre todo si no han sido racionales con su situación económica). Mirado desde otra perspectiva pueden alcanzar un nivel de libertad hasta entonces nunca imaginado (os lo digo por experiencia). Con la dualidad hombre-ordenador, se pueden llegar a crear multinacionales.

Eso sí.. habrá un pequeño grupo de gente anciana en los consejos de administración dándose cada vez más incentivos y «blindajes». Eso me recuerda mucho a la película «la fuga de Logan»

Introduce cosas interesantes como ver la empresa como una comunidad de intereses aunque también se percibe la poca calidad en los ideales. También habla de la «microfísica del poder». El poder corrompe… El poder de los directivos hace que muchas veces se muevan las organizaciones más por los intereses particulares que por el de los propios accionistas.

Expone un estudio que indica que los trabajadores más productivos son los que tienen una antigüedad entre 4 y 10 años y los menos productivos los que llevan más de 20 años o menos de 1. También cuenta que los mejores datos de productividad se obtienen en empresas que combinan nuevas tecnologías y formas flexibles de organización.

Describe como vivimos en un sistema donde nos educan en la uniformidad: «nos hacen clones» pero que con internet tenemos un mundo mayor a nuestro alcance. Esto provoca que desaparezcan lugares antes ocupados por instituciones: familia, iglesia, patria…

Me ha encantado una frase de Ronald Reagan (muy propicia para la subida de los impuesto que nos viene ahora): Si se mueve, ponle un impuesto. Si se sigue moviendo, regúlalo. Y si deja de moverse, dale un subsidio para que se vuelva a mover… y así le puedes poner otro impuesto.

He flipado con la evolución de Robert Michels que decía que tanto en autocracia como en democracia siempre gobernará una minoría. Se quedó decepcionado al estudiar las organizaciones socialdemócratas y comprobar que los dirigentes constituían oligarquías que obstenaban el poder absoluto ¿os suena?. Al final acaba hablando de la democracia como mal menor y se decanta por ideales fascistas (casi nada).

Propone en vez de despidos en tiempos de crisis altenativas curiosas a estudiar como flexibilizar la ocupación en épocas de pico y valle. Esto lo voy a estudiar.

Hace una propuesta sorprendente: Poner en marcha un servicio social obligatorio para pre-jubilados. Ya que están cobrando del estado ¿por qué no contribuir?. Lo que nunca he acabado de entender es ¿y por qué no hacer lo mismo con los parados actuales que cobran prestaciones?

Como posible solución para romper el desapego propone la posibilidad de que los empleados participen de la propiedad de la empresa y así en sus beneficios (y riesgos). Esto está bien pero ¿todo el mundo lo quiere?. Los beneficios seguro ¿y los riesgos?

Bueno… lo dejo aquí pero insisto…… es una obra que merece una lectura completa y detallada.

Una última reflexión personal: Yo animo a mis amigos «sobre-cualificados» que han cogido una indemnización de despido a que se animen al auto-empleo como primer paso a crear sus empresas «dignas» (aunque no todo el mundo tiene el valor … porque creedme que tampoco hace falta mucho más .. aparte de algo que vender a alguien). La experiencia es dura pero enriquecedora (hay que cambiar el chip y volver a estudiar miles de cosas nuevas). Al final, no os va a quedar más remedio que hacerlo y cuanto antes sepáis las reglas del juego, mejor.

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1 Comentario

  1. Dos aportes.

    -Si decrecen los valores y prima el egoísmo, ¿nos matamos entre todos? Es unao buena opción, ¿no?
    -Estoy hasta las narices del egoísmo global, creo que sería bueno recuperar valores como la fe en la religión.

    Yo, particulamente, creo en Dios y creo que en castigo divino. Estoy en la calle, currando de autónomo, procuro ser honesto y vivo con mi pareja. Todos los meses gastamos lo mismo (haya ingresos o no), y tenemos planes de futuro económico estables.

    Estoy mirando el hacerme capitalista (ganar dinero, hoy en día, es cuestión de información y saber analizarla y tomar decisiones). Creo que en la sociedad actual, con dedicación, es fácil ganar dinero fácil. Pero creo que eso no da la felicidad, y que el diablo está cerca, especialmente cuando tienes poder. Así que mi consejo, personal, es el siguiente, en mi caso el saber identificar la luz me ayuda en estos casos.

    Te recomiendo que leas sobre Dios y el diablo, quizá te interese el tema, y si eres capaz de identificarlo, creo que podrás optar a una vida más feliz. Porque inteligente se te ve… y crítico, pero creo que eres escéptico con valores, algo que, en la sociedad actual, es comprensible. Vivimos a todo trapo, con mogollón de información en la cabeza y en una ¿evolución continúa? Yo tengo mis dudas, amigo, ¿quién mira por África, o por los que más necesitan? ¿Te interesan? No lo creo, ¿no?

    Admiro a tipos como Kaká que el origen de su fama, más que su egocentrismo, es dejarse llevar por lo que él considera \\\»un ser supremo\\\». Puede despetar comentarios de fanatismos, etc etc… pero creo que cumplir unas leyes que en cierta manera, miran por el más débil, es algo bastante positivo para el crecimiento individual.

    Las guerras de hoy normalmente no están en las calles, como era el caso de la guerra civil, pero si están en las empresas y en los acueros políticos y comerciales.

    Esa es mi elección de vida, e implica rechazos que, en ocasiones, son muy tentadores, pero sinceramente me encuentro agradecido de lo que tengo y de lo que me espera.

    Por cierto, sobre la dictadura, me parece una opinión un poco caliente y fruto de una crítica excesiva. Recuerdo al autor del libro, que puede sonar muy bonito y casi adolescente, que las dictaduras han terminado con millones de vida en este mundo, mientras que las democracias nos dan el poder de elegir, y sinceramente, dudo que el señor ZP tenga un pelo de corrupto. También te recomiendo que veas una peli muy maja, que trata sobre un señor que llevo la paz a Sudáfrica, porque seguro que te mola.

    Saludos,

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