Endogamia y estrategia tecnológica

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La visión endogámica de la tecnología

Muchos alumnos de mis cursos de dirección de proyectos se quedan sorprendidos
cuando visitan este Web y encuentran una inmensa mayoría de tutoriales altamente
técnicos relacionado con Java…  cuando lo que cuento está mucho más
relacionado con la disciplina, productividad, metodología, estrategia
empresarial y cosas similares ….

Creo francamente que convencer a un técnico de la realidad del entorno
empresarial es mucho más sencillo cuando se lo cuenta otro técnico que
periódicamente vive su día a día colaborando en proyectos a su mismo nivel.

Hoy, os voy a contar una historia de mi invención que espero que os ayude a
entender por qué  la dirección de tecnología muchas veces no nos consulta
como desearíamos para decidir sobre el las nuevas orientaciones tecnológicas.
También espero que ayude a estos responsables a aplicar el sentido común a la
hora de tomar decisiones.

El cuento

En una tribu muy muy lejana,
aislada del resto del mundo, vivían una vida bastante tranquila y
prospera.
 
Poco a poco la población de
tribu se fue incrementando, haciéndose necesaria cada día más agua para
satisfacer las necesidades de la comunidad.
Las demandas
del cliente y la presión de la competencias son siempre mayores.
El sistema tradicional de
extracción de agua era muy sencillo. Un especialista aguador, con dos
cañas huecas, localizaba un punto cercano a vegetación, introducía una
caña sobre la otra y hacía un agujero en la tierra. Posteriormente
retiraba la caña fina y succionaba agua por la gorda, escupiéndola en un
recipiente.
Los sistemas
tradicionales funciona bien durante un tiempo ….
La técnica había sido utilizada
durante cientos de años y siempre había sido suficiente para aprovisionar
al grupo. Ahora era insuficiente.
El cambio es
inevitable
El jefe de la tribu, decidió
reunir al grupo de extractores porque sospecha que o el método no es
adecuado o están relajados y por eso no eran capaces de satisfacer las
necesidades demandadas.
Las dudas
sobre los procedimientos actuales surgen.
Cada uno de ellos expone su
visión de la situación, echándole la culpa al grupo, al despilfarro de
recursos, a la mala técnica de alguno de los miembros, etc..
Normalmente
no existen métodos normalizados y los problemas suelen ser combinados.
Inicialmente, bajo el
desconcierto inicial, se establecen medidas de supervisión para medir cual
es el rendimiento de cada individuo.
Se empiezan a
demandar indicadores.
El equipo, cada vez se siente
más controlado por lo que aumenta el estrés general, cosa que nunca habían
conocido. No acaban de entender porque se duda de los principios
fundamentales del poblado.
La sensación
de que nos controlan no es grata.
Poco a poco se detecta que hay
miembros más efectivos que otros.
La falta de
procedimiento generalizado, aunque exista en cada individuo provoca que
los procedimientos no sean óptimos.
El jefe de la tribu les
solicita que entre ellos compartan el conocimiento para tratar de mejorar
el rendimiento.
Los
sentimientos  idealistas y la confianza en la buena voluntad no es
mala pero poco práctica
Al cabo de unos días, parece
que la pro actividad no da el resultado esperado por lo que se decide
reorganizar jerárquicamente el grupo, poniendo a los máximos ejecutores
como responsables de los menos productivos.
Poco a poco
se detecta que todo el mundo no colabora por igual y se decide delegar el
control.
Con esto, cada día hay más
jefes, más controles y encima, los mejores realizadores cada día invierten
menos tiempo en producir, por lo que poco a poco la situación es peor.
Cuanto más
controles se ponen, menos gente queda para trabajar
El jefe de la tribu, presionado
por otros ancianos del grupo, entre la frustración y la desesperación,
decide reorganizar varias veces el grupo para tratar de conseguir mejores
resultados.
Muchas veces
la inexperiencia y la frustración provocan cambios de rumbo
La situación, cada día es más
desesperada y desesperante e invita a cambios más viscerales e
irreflexivos
La
frustración se puede convertir en ira contenida
Un día, uno de los jefes de
grupo es avisado del fallecimiento de un viejo familiar por lo que se ve
obligado a abandonar el poblado y viajar a un pueblo cercano. Además de
participar en las ceremonias, tiene la oportunidad de hablar con otros
aguadores y compartir experiencias.
El salir de
un entorno endogámico favorece la comparación de métodos de trabajo
Los aguadores del pueblo de al
lado se encuentran en una situación muy similar, entre la frustración,
apatía e ira con la situación y su jefes.
Los problemas
son siempre muy parecidos.
El viaje ha tenido algo de
constructivo, por lo menos se tiene la sensación de que en todos los
sitios pasa poco más o menos lo mismo y además se ha aprendido alguna
variación de la técnica que no se conocía.
La
comunicación con colegas ayuda a mejorar las técnicas de trabajo.
A la vuelta al poblado, se
comentan las experiencias y técnicas aprendidas en el pueblo cercano.
Si la
comunicación fluye, el grupo se beneficia
Existen sentimientos de
rechazo, incredulidad, apatía, etc. y cuando alguien un poco más proactivo
pone en marcha algún mecanismo novedoso  y se comprueba que no
soluciona el problema, aunque mejore ligeramente la situación, se promueve 
la vuelta de los principios tradicionales, añorándose la simplicidad de la
vida anterior.
La
resistencia al cambio es algo intrínseco al ser humano.
Bajo esta situación, el jefe de
la tribu, asesorado por uno de los más ancianos del poblado, decide
marcharse lejos para ver cómo se ha solucionado en otra partes.
Las
soluciones locales es posible que nublen nuestra visión
Por el camino, se encuentra a
un viajero y al comentarle informalmente el motivo del viaje, éste le
ofrece la solución a sus problemas. Por casualidad es un «experto aguador»
distribuidor de una empresa de molinos de viento capaces de extraer todo
el agua necesaria actualmente y en el futuro.
Nos podemos
dejar influenciar por asesores con fines particulares
El jefe del pueblo, tan
perplejo como entusiasmado, decide volverse al poblado para dar las
instrucciones adecuadas para acoger el material y poner en marcha la
solución.
Muchas veces
necesitamos creernos las cosas, aunque en el fondo no estemos muy
convencidos
Todos los aguadores del pueblo
muestran su rechazo a la innovación y muestran públicamente su
incredulidad y falta de apoyo a la idea. El cambio es muy grande y puede
provocar la pérdida de su estatus, cosa que nunca había preocupado.
Existen los
denominados poderes ocultos o reinos de taifas que no desean el cambio
Cuando llega el material,
costando gran parte de los recursos del poblado, con más obligación que
ganas se ponen manos a la obra a montar el molino, en paralelo a las
actividades cotidianas. Muchos de ellos, incluso aliados con los usuarios, 
se excusan en la necesidad de continuar dando servicio para no participar
en la instalación.
Es
relativamente fácil que como rechazo al cambio se busquen alianzas con los
usuarios finales
La formación sobre la solución
es nula, y con muchas horas de trabajo y la voluntad de unos pocos, se
pone en marcha.
Siempre
existe alguien que asume el problema y ayuda a que las soluciones salga
adelante.
Tras varias horas de espera, el
agua obtenida es completamente insuficiente. Se revisa la instalación, se
llama al vendedor y se llega a una conclusión….. el viento es
insuficiente. Y lo que es aún más preocupante, normalmente tampoco hace
más viento.
Muchas veces
las soluciones adquiridas no son las necesitadas. No hemos escuchado a las
personas adecuadas.
La situación es cada día más
insostenible. Los equipos aguadores están desmotivados, los usuarios
descontentos, los ancianos irascibles,  los recursos son cada vez más
reducidos y las necesidades cada día más grandes.  Se empiezan a
pensar en soluciones más drásticas para garantizar la supervivencia.
La dirección
es consciente de la necesidad de cambio y, cueste lo que cueste, este se
llevará a cabo.
El jefe del pueblo ya no confía
en su equipo ni tampoco en los vendedores de soluciones milagrosas. No
sabe que hacer.
Muchas veces
existe desorientación
Un día, apareció por casualidad
en el poblado un joven e inexperto viajero y, agradeciendo una comida
caliente, contó  la motivación de su viaje: Su maestro, un sabio y
anciano viajero, que vivía alejado de todo lo material en lo alto de una
montaña no muy lejana, le había encargado a él y a otros aprendices
visitar distintos territorios durante un año para aprender todo lo
posible, como el había hecho durante toda su vida.
Solo el que ha
visto muchos contextos distintos puede tener una buena visión.
Cuando el jefe del poblado
escucho estas palabras, decidió emprender viaje a encontrase con el
anciano y plantearle su problema.
Hay que
escuchar a aquellos que han visto mundo.
El anciano como toda persona
sabia, escucho el problema y, tras reflexionar unos momentos, envió a dos
de sus aprendices a obtener unas informaciones concretas e invitó al jefe
del poblado a esperar un par de días.
El mundo
evoluciona y hay que actualizar el conocimiento.
Pasados los días y tras la
vuelta de sus aprendices comentó:
No hay que
precipitarse
«Yo he visitado cientos de
lugares y he visto éste mismo problema en muchos sitios y la solución
adecuada, no es siempre la misma.»
Hay pocas
verdades absolutas
«Tras realizar una pequeña
comprobación de su poblado y consultar a distintas personas, 
preguntar a algunos de los antiguos amigos, a los que enseñe al igual que
ellos a mi me enseñaron, creo que la mejor solución sería el instalar unas
«bombas portátiles de mano»».
Solo con una
visión amplia, un contexto concreto e información actualizada se pueden
hacer recomendaciones
«Yo te recomiendo que, con uno
de mis aprendices, exentos de toda contaminación, utilicéis una de las
bombas por un tiempo y comprobéis su efectividad. Si la solución fuera
adecuada, la podríais extender a todo el poblado».
Se deben
realizar inversiones reducidas y pruebas antes de aplicar una solución de
un modo masivo
«Si la solución no es buena, el
riesgo habrá sido reducida. En cualquiera de los casos, mi ayudante
tratará de ayudarte a encontrar la solución…. siempre hay opciones».
No hay que
desistir
Tras la prueba inicial, la
instalación de bombas de mano resultó ser una buena solución, por lo
menos, por un razonable periodo de tiempo.
Las
soluciones no son válidas para siempre

Conclusión

¿Creéis que algún día se hubiera encontrado la solución si solamente se
hubiera consultado a los aguadores propios?

Muchas veces, bajo este planteamiento, es probable que sea más aconsejable
utilizar a una consultora externa que participa en muchos proyectos en muchos
entornos para ayudar a encontrar una buena solución.

Otra pregunta a hacerse es ¿la consultora va a ser todo lo imparcial que
necesitamos?  Si crees inequívocamente que sí, me parece que necesitas
experimentar un poco más el mundo de los negocios…

¿Creéis que tenéis la visión adecuada cuando criticáis las decisiones de la
dirección? Es posible que solamente si has trabajado en distintas empresas en
los últimos años, vas de vez en cuando a alguna convención, lees revistas
periódicamente y tienes unos contactos a los que consultar ….. tu criterio sea
lo suficientemente enriquecedor……

Como siempre repito, no hay verdades absolutas y podéis cuestionar y/o
enriquecer este artículo escribiéndome a
rcanales@autentia.com

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